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El corazón del tamaño de una montaña.

Había una vez un niño muy chiquito que era la burla de todos sus compañeros de la escuela a causa de su pequeña estatura. Su nombre era Manuel.

Cuando todos salían al recreo a jugar con la pelota, nadie quería jugar con él; cuando jugaban a las escondidillas, nadie la quería buscar; cuando alguien cumplía años, nunca lo invitaban: y cuando él cumplía años, nadie iba a su fiesta.

La vida de Manuel era muy solitaria y triste. Todas las noches, entes de acostarse, hacia oración y le decía a Dios:

“Papito Dios, yo sé que Tú eres muy bueno porque me lo ha dicho mi mamá, pero no entiendo por qué si tanto me quieres, me hiciste tan chiquito, de modo que los demás niños se burlan de mí. ¡Como quisiera ser tan alto como una montaña, para que todos me respeten y me quieran! ¿Algún día me vas a hacer crecer tan alto como una montaña?” Y esperaba por uno minutos, arrodillado al lado de su cama, para ver si Dios le contestaba. Nunca había escuchado la respuesta de Dios pero, aún así, volvía a preguntarle cada noche lo mismo y después de esperar el tiempo acostumbrado concluía su oración diciendo:

“Está bien, papito Dios. No tienes que contestarme ahora, si quieres mañana me respondes.” Y Manuel se dormía profundamente.

Un día mientras todos los niños jugaban a la pelota en el jardín de la escuela, se escuchó el grito de uno de ellos. Todos se paralizaron y buscaron el origen de aquel grito. Nadie sabía quién había gritado y no se veía a ningún niño asustado o llorando. De pronto, se escuchó nuevamente el grito desesperado de un niño, sólo que ahora si sabían de dónde provenía el lamento.

A unos cuantos metros de ahí había unas pequeñas zanjas que fueron abiertas para instalar las tuberías del agua potable y, por lo visto, alguien había caído en una de ellas. Todos se aglutinaron a la orilla de las zanjas pero no podían ver al interior, sólo podían escuchar el llanto del niño que había caído en el pozo. Era un chiquillo que acababa de entrar a la escuela y apenas tenía cuatro años de edad. Inútilmente, profesores y jóvenes de secundaria intentaron sacar el niño. Eran muy grandes y no cabían en el orifico de la zanja.

Entre los niños que se habían juntado para presenciar el accidente se encontraba nuestro amigo de baja estatura. El veía todo el revuelo y la conmoción pero, sobre todo, escuchaba el llanto del chiquito que estaba atrapado en el fondo de la zanja y que suplicaba que lo sacaran rápido de allí. Se abrió paso a base de empujones y llego hasta el frente. Luego con voz temblorosa, dijo:

“Yo puedo entrar”.

Nadie lo escuchó, todos gritaban llenos de impaciencia y nerviosismo.

“¡Yo puedo entrar!” Gritó nuevamente Manuel, y el silencio invadió el ambiente. Todos voltearon a verlo y reconocieron que Manuel era la única solución.

Manuel se metió a la zanja y consoló al pequeño, después lo tomó por la cintura y lo elevo hasta sus hombros. El niño logro salir con unos cuantos rasguños y moretones.

Cuando Manuel salió, una muchedumbre lo vitoreaba y coreaba su nombre. Uno de sus compañeros de clase se acercó a él y le dijo, mientras le daba unas palmaditas en la espalda:

-Manuel, eres pequeño de estatura pero lo que hiciste hoy nos demuestra a todos que tienes el corazón del tamaño de una montaña.

Manuel elevó sus ojos al cielo y sonriendo agradeciendo dijo para sí mismo y para Dios:

“Sabía que tarde o temprano me ibas a contestar”.

Nuestro corazón no muere

Siempre hay algún punto de la vida en el que recibimos golpes bajos, momentos en los que sentimos que se nos rompe el corazón.
Pero aunque aparentamos debilidad, somos fuertes, y nuestro corazón también: Nuestro corazón no muere por un mal amor, y hasta el fin de nuestros días siempre tendrá la oportunidad de seguir brillando y amando como un corazón valioso.
Al hablar de corazones de segunda mano, es fácil deducir que ya nos han destrozado nuestro corazón, ese corazón que confiaba y se entregaba, no sólo por la pareja sino por las personas que nos rodeaban.

El ser humano tiene el poder de reinventarse cada vez que cae, tiene la capacidad de volver a comenzar, y puede volver amar con la misma fuerza que el primer amor… y aprende de los errores, con lo que en la segunda oportunidad, sin duda será más cauta antes de entregar su corazón en amores que después no se llevan a cabo.

Tener un corazón de segunda mano no quiere decir que esté malo o defectuoso. Sólo que ya se usó con otra persona, las cosas no siempre salen como se quisiera, a lo largo del camino siempre hay errores y caídas y el corazón es el primer órgano que se ve afectado por las heridas que causa un mal amor, o un amor rechazado. Pero eso no quita que dejemos de creer en las personas, cuando no debiera ser así.

No todas las relaciones son iguales, no siempre nos encontraremos con personas que no saben valorar lo que se les da; por eso no debemos cegarnos y dejar de mirar, ni desconfiar de todo aquel que se nos acerque.

Muchas veces automáticamente nos cerramos a todo lo que nos podría devolvernos la alegría de volver amar, y eso es algo normal, pues nadie desea volver a sufrir una decepción. Pero no usemos nuestra indiferencia como un mecanismo para no sufrir, eso es cerrarse a la vida y no es bueno dejar de soñar. Lo más bonito de la vida es tener ilusiones y esperanzas, eso que no te lo quite nadie, -es tu decisión.

Siempre es bueno y sano buscar el amor, abrirse a nuevas relaciones, porque nadie puede asegurar el futuro, debes vivir el ahora y ser feliz, lo que tenga que venir después ya se verá a su debido tiempo, pero no cierres tus ojos, ni tu corazón, no vale la pena…

Los girasoles

Se trata de una flor, que gira siempre en busca del sol. Y es por esa razon que es popularmente llamada girasol.

Cuando una pequena y fragil semilla de dicha flor brota en medio de otras plantas, busca inmediatamente la luz solar. Es como si supiera, instintivamente, que la claridad y el calor del sol le haran posible la vida.
Y que le sucederia a la flor si la colocaramos en un lugar bien cerrado y oscuro? Seguramente, en poco tiempo, se moriria.
Tal cual los girasoles, nuestro cuerpo fisico tambien necesita de la luz y del calor solar, de la lluvia y de la brisa, para mantenernos vivos.
Pero, no es solo es el cuerpo el que necesita de cuidados para proseguir firme. El espiritu, igualmente necesita de la luz divina para mantener encendida la llama de la esperanza.
Precisa del calor del afecto, de la brisa de la amistad, de la lluvia de bendiciones que viene desde lo alto. Sin embargo, es necesario que hagamos esfuerzos para respirar el aire puro, por encima de las circunstancias desagradables que nos rodean.
Muchos de nosotros permitimos que los vicios ahoguen nuestras ganas de buscar la luz y nos debilitamos dia tras dia como una planta mustia y sin vida y es entonces cuando nos dejamos enredar en el zarzal de la haraganeria, de la desidia y reclamamos de la suerte sin hacer esfuerzos para salir de la situacion que nos desagrada.
Y es alli, donde debemos recordar que para poder crecer de acuerdo con los planes divinos, el Creador coloca a nuestra disposicion todo lo que necesitamos. Es en el amparo de la familia, donde recibimos, sustentacion y seguridad en todos los momentos...
La presencia de los amigos en las horas de alegria o de tristeza, impulsandonos hacia adelante...
Son las posibilidades de aprendizaje que surgen a cada instante en el recorrido, haciendonos mas claros y preparados para decidir cual es el mejor camino a tomar.
Pero, que sucede con nosotros cuando nos encerramos en la oscuridad de la depresion o de la melancolia y asi permanecemos por voluntad propia?.
Debemos entender que Dios tiene un plan de felicidad para cada uno de nosotros y que para alcanzarlo, es preciso que busquemos los recursos disponibles.
Es preciso que imitemos al girasol. Que busquemos siempre la luz, incluso cuando las tinieblas insistan en rodearnos.
Es necesario buscar el apoyo de la familia en los momentos en que nos sentimos desanimar.
Es necesario buscar la ayuda de los verdaderos amigos cuando sentimos nuestras fuerzas debilitandose.
Es necesario, antes que nada, buscar la luz divina que consuela y aclara, ampara y anima en todas las situaciones.
Cuando las nubes negras de los pensamientos tormentosos cubran con oscuro manto el horizonte de tus esperanzas, y la depresion te asedie el alma, imita a los girasoles y trata de respirar el aire puro, mas alla de las circunstancias desagradables.
Cuando las dificultades y los problemas se hagan insoportables, intentando sofocar la disposicion para la lucha, recuerda a los girasoles y busca la luz divina a traves de la oracion sincera. .
Dolores Vanegas

El roble en el jardín

Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.
Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves que fácil es?.
No lo escuches, exiga el rosal. Es mas sencillo tener rosas y  ¿Ves que bellas son?.
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres de la tierra. Yo te daré la solución.  No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas...sé lo que Dios quiere que seas, y para lograrlo, escúchalo, con tu corazón
Y dicho esto, el búho desapareció.
¿Lo que Dios quiere que sea...? Se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar:
Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión. Cúmplela.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro y se dispuso a ser todo aquello para lo cual había sido creado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.Y el jardín fue completamente feliz.

Mamá, mamá!!! ¿Cual es la diferencia?

Con un bebe de brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecólogo y le dice:
Doctor: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año… y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro….
El médico le preguntó: Muy bien, ¿qué quiere que yo haga?
Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda.
El médico se quedó pensando un poco y después de algún tiempo le dice: Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted.
La mujer sonrió, pensando que el médico aceptaría ayudarla.
Vea señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazosAsí usted tendrá un periodo de descanso hasta que el otro niño nazca.
Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos puesto que usted no correrá ningún riesgo.
La mujer se asustó y dijo: ¡No, doctor! ¡Que horror! ¡Matar a un niño es un crimen!
También pienso lo mismo, señora, pero usted me pareció muy convencida de hacerlo, que por un momento pensé en ayudarla.
El médico sonrió y después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto.Había convencido a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.

¡ EL CRIMEN ES EXACTAMENTE EL MISMO !
QUE SIGA ILUMINANDO MENTES, NO LO PARES Y ENVIALO….!

La rana orgullosa

Una rana se preguntaba como podía alejarse del clima frío del invierno. Unos gansos le sugirieron que emigrara con ellos. Pero el problema era que la rana no sabia volar.
Dejen a mi, tengo un cerebro esplendido, dijo la rana
Luego pidió a dos gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un extremo. La rana pensaba sujetarse a la caña con su boca.
A su debido tiempo, los gansos y la rana comenzaron su travesía.
Al poco rato pasaron por una pequeña ciudad, y los habitantes de allí salieron para ver el inusitado espectáculo.
Alguien pregunto: ¿A quien se le ocurrió tan brillante idea?
Esto hizo que la rana se sintiera tan orgullosa y con tal sentido de importancia, que exclamo:
A miiiiiii!!!!, desprendiéndose de la caña.
Su orgullo fue su ruina, porque al momento en que abrió la boca cayó al vacío, y murió.
Hay ocasiones en que la falta de humildad o el exceso de orgullo, pueden echar abajo los planes mas excelentes.
Una de las mas grandes enseñanzas de Jesús fue la humildad, bastante perdida en estos tiempos.
Dale gracias a Dios por tus éxitos, pero recuerda que TODO lo que tienes te lo ha dado Dios, quien nunca te olvida y siempre te espera.
Nunca te jactes de las cosas que tienes o sabes, pues otros saben de otras cosas que tu ni siquiera imaginas.
Nadie tenga un concepto de si mas alto que el que debe tener, sino mas bien piense de si mismo con moderación, según la medida de fe que Dios le haya dado

Porque gritas?

Un dia, el anciano pregunto a sus nietos:
¿ por que la gente grita cuando esta enojada?
ellos pensaron unos momentos.
Bueno, porque...porque perdemos la paciencia, por eso gritamos.
Pero, ¿ por que gritar si la otra persona esta a tu lado? ¿no es posible hablarle en voz baja? ¿por que gritas a una persona cuando estas enojado?
Fueron dando respuestas, pero ninguna agradaba al anciano. 
Finalmente, el les explico: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho.Para cubrir esa distancia deben gritar para poder escucharse. Mientras mas enojados estén, mas fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa distancia.
Luego, el anciano hizo otra pregunta:
¿que sucede cuando dos personas se enamoran? no se gritan, sino que se hablan suavemente porque sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Y cuando se enamoran mas aun, ¿que sucede? No hablan, solo susurran y se vuelven aun mas cerca en su amor. Finalmente, no necesitan siquiera susurrar, solo se miran y eso es todo. 
Y finalio diciendo:
Cuando discutan, no dejen que sus corazones se alejen. Llegara un día en que la distancia sea tanta que no encontraran mas el camino de regreso

La mujer de Ezequiel

Ezequiel era un campesino que afirmaba que su esposa Ruth era la mas bella del mundo. No se cansaba de alabar su belleza y de darle gracias a Dios por ello. 
La gente lo consideraba estúpido y se reía de el:
No tienes ni idea de lo que estas diciendo.Hay millones de mujeres mas bellas que la tuya.Si te fijas bien, veras que Ruth es mas bien desagradable y fea.Mira sus manos toscas, su piel dura. Bella es la mujer de Serafín, que tiene una cintura de avispa, piel de nácar, ojos como esmeraldas, rostro de estrella.
Prefieren las vasijas mas relucientes y bellas, aunque dentro solo contengan vinagre. 


Lo importante no es la apariencia externa, sino tener bello el corazón.
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El amor es ciego y la locura siempre lo acompaña

Una vez se reunieron todos los sentimientos y cualidades de los hombres.
EL ABURRIMIENTO bostezaba, como siempre, cuando LA LOCURA les propuso:
- ¡Vamos a jugar a las escondidas!
LA INTRIGA levanta la ceja, intrigada, mientras LA CURIOSIDAD, sin poder contenerse, preguntaba:
¿A las escondidas? ¿Y cómo es eso?
- Es un juego -explica LA LOCURA-, Yo me tapo la cara y comienzo a contar, desde uno hasta cien. Ustedes se esconden, y cuando yo haya terminado de contar, al primero de ustedes que encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego.
EL ENTUSIASMO baila, secundado por LA EUFORIA.
LA ALEGRIA dio tantos saltos que terminó por convencer a LA DUDA, e incluso a LA APATIA, a quien nunca le interesaba nada.
Pero no todos quisieron participar.
LA VERDAD prefiria no esconderse. ¿Para qué?, si al final siempre la hallaban.
LA SOBERBIA opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido suya).
LA COBARDIA prefiria no arriesgarse.
- Uno, dos, tres… -comenzó a contar LA LOCURA- La primera en esconderse fue LA PEREZA que, como siempre, se deja caer tras la primera piedra del camino.
LA FE subia al cielo. LA ENVIDIA se escondió tras la sombra DEL TRIUNFO, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto.
LA GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse; cada sitio que hallaba le parecí­a maravilloso para alguno de sus amigos.
¿Que si un lago cristalino? Ideal para LA BELLEZA, pensaba.
¿Que si la hendija de un árbol? Perfecto para LA TIMIDEZ.
¿Que si el vuelo de la mariposa? Lo mejor para LA VOLUPTUOSIDAD.
¿Que si una ráfaga de viento? Magní­fico para LA LIBERTAD.
Así­ terminó por ocultarse en un rayito de sol.
EL EGOISMO, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, ventilado, cómodo… pero sólo para él.
LA MENTIRA se escondia en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se escondia detrás del arco iris).
LA PASION y EL DESEO se fueron juntos al centro de los volcanes.
EL OLVIDO… se me olvidó donde se escondia… pero eso no es lo importante.
Cuando LA LOCURA contaba 99, EL AMOR aún no habí­a encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado… hasta que divisó un rosal.
Enternecido, decidió esconderse entre sus rosas.
- ¡Cien! - gritó LA LOCURA- y comenzó a buscar.
La primera en aparecer fue LA PEREZA, a solo tres pasos de la piedra más cercana.
Después escuché a LA FE, en el cielo, discutiendo con Dios sobre teologí­a.
A LA PASION y EL DESEO los sintio en el vibrar de los volcanes.
En un descuido encontro a LA ENVIDIA, y así­ pudo deducir dónde estaba EL TRIUNFO.
AL EGOISMO no tuvo ni que buscarlo, el solito salia disparado de su escondite, que habí­a resultado ser un nido de avispas.
De tanto caminar, LA LOCURA sintio sed; al acercarse al lago descubrio a LA BELLEZA.
Con LA DUDA resulto más fácil todaví­a: la encontró sentada sobre una cerca, sin decidir aún de que lado esconderse.
Así­ fue encontrando a todos, AL TALENTO entre la hierba fresca; a LA ANGUSTIA en una oscura cueva; a LA MENTIRA detras del arco iris (mentira, estaba en el fondo del océano) y hasta EL OLVIDO… que ya se le habí­a olvidado que estaba jugando a las escondidas.
Pero EL AMOR no aparecí­a por ningún sitio.

LA LOCURA busca desesperada, detrás de cada árbol abajo, en el fondo de las lagunas, debajo de las piedras, en la cima de las montañas. Se volvia loca buscando.
Cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal.
Sonriendo, tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas.
De pronto se escuchó un doloroso grito.
¡Las espinas habí­an herido en los ojos AL AMOR!
LA LOCURA no sabí­a que hacer para disculparse.
Lloró, rogó, imploró, pidió perdón, y hasta prometió ser su lazarillo.

Desde entonces, desde que por primera vez se jugó a las escondidas, EL AMOR es ciego, y……………… LA LOCURA siempre lo acompaña

La carrera de sapos

Erase una vez una carrera… de sapos.
El objetivo era llegar a lo alto de una gran montaña. Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente les ovacionaba y aplaudía. Con ese apoyo dio inicio la competencia.
Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:
¡Que pena! Esos pobres sapos no lo van a conseguir… no podrán llegar ni a la mitad de la montaña.
Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
La multitud continuaba gritando:
¡Que pena!! Ustedes no lo van a conseguir.
Y los sapitos estaban dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía tranquilo, y entre más avanzaba lo hacía cada vez con más fuerza.
Las frases desalentadoras que la multitud exclamaba en lugar de porras y vivas, habían logrado desanimar a casi todos los competidores, y repito, casi todos, porque había uno que parecía estar solamente concentrado en llegar a la meta, sin prestar atención a nada más. Su mirada estaba siempre fija en la sima y su esfuerzo no menguaba.
Al llegar el final de la competencia todos habían desistido, todos, menos ese sapito que curiosamente, en contra de toda predicción y mala leche, seguía sin desistir. Así, finalmente llegó a la cima con todo su esfuerzo.
El resto de los competidores se quedaron tan asombrados del logro del virtual ganador de la carrera, que quisieron saber cómo lo había logrado. Cada uno de los sapos que había competido creía que, atrás de ese logro, había un gran secreto, como; mucho entrenamiento, una alimentación especial o incluso, el consumo de algún estimulante antes de iniciar la carrera.
Esta curiosidad los llevó a preguntarle; ¿cómo se las había arreglado para concluir la carrera con éxito?
En ese momento descubrieron, para asombro de todos, que… ¡Era sordo!
El sapito ganador de tan grande prueba, era sordo, lo que le impidió escuchar tanto pesimismo…
Jamás permitas que personas con sus pésimos hábitos y negatividad, te derrumben las ¡mejores y más sabias esperanzas de tu corazón!
¡Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas!

Sé siempre SORDO cuando alguien te diga que no puedes realizar algún sueño.


La Fábula del Lápiz

El niñito miraba a la abuela escribir una carta.En un momento dado, le preguntó: Abuela, estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros?. Es por casualidad, una historia sobre mí?

La abuela dejó de escribir, sonrió y le comentó al nieto: Estoy escribiendo sobre ti, es verdad. Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando.Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.
El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.
Pero, si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!
Todo depende de cómo mires las cosas.
Hay cinco cualidades en él que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con el mundo.
Primera cualidad: Puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe una Mano que guía tus pasos. A esa Mano la llamamos Dios y Él debe conducirte siempre en la dirección de Su voluntad.
Segunda cualidad: De vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas.Con eso el lápiz sufre un poco, pero al final está más afilado.Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.
Tercera cualidad: El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores.Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
Cuarta cualidad: Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que lleva dentro.Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.
Por último, la quinta cualidad del lápiz: Siempre deja una marca.Del mismo modo, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.

Como vencer con el bien el mal

Cuantas veces te ha ocurrido que, aun queriendo hacer el bien, solamente encuentras el mal a tu alcance. Y aunque tienes el deseo de hacer lo bueno, no eres capaz de hacerlo.
Esa es nuestra lucha diaria, forma parte de nuestras contradicciones mas profundas, de nuestra débil naturaleza carnal, que siempre ve en las cosas mundanas que le rodean, el elixir, donde como un éxtasis, el pecado espera a la puerta, escondido detrás de la tentación.
La tentación debería ser para probar, a nosotros mismos, lo que hemos aprendido, con dolor, de la maldad. Nuestras nuevas actitudes positivas, ante las malas costumbres que teníamos, en el día a día, con el carácter, la personalidad. Nuestra forma de comportarnos ante situaciones extremas. Las cosas que hacíamos en lo oculto, pensando que nadie nos veía: Perversidades, pensamientos oscuros, venganzas, amarguras, iras, mentiras, robos, alcoholismo, lujuria, drogadicción, pornografía, juegos de azar, prostitucion, homosexualismo, avaricia, y todo aquello que forma parte de los mas bajos instintos humanos.
Si pudiéramos ver lo que ocurre en el mundo espiritual cuando todo esto ocurre, nunca caeríamos en la tentación, que como tinieblas borrascosas, asechan nuestras Almas: Se cierran puertas de nuevas oportunidades. Los milagros se hacen inalcanzables. Se oscurece el entorno familiar. Aparecen las viejas enfermedades. Las finanzas decaen, y un sentimiento de culpabilidad te agobia constantemente. Porque de lo que siembras, eso mismo cosechas.
Cuantas personas que se congregan en diferentes cultos, ya sean cristianos, católicos, en mezquitas: judíos, musulmanes, orientales, yoguis, maoístas, etc., etc., lo hicimos un día por el cúmulo de necesidades que teníamos: Deudas, hogares destruidos, enfermedades, vicios. Hicimos promesas para que todas esas cargas insoportables fueran quitadas de nuestras vidas, para que ocurriera un milagro. En los que creímos fervientemente y tuvimos fe, así ocurrió. Pero que aconteció después?
Se nos olvido, que el verdadero culto que Dios quiere, no es otro acto religioso, sino que nos presentemos nosotros mismos, nuestra mente, nuestro coraz?n, nuestra Alma, como ofrenda viva santa y agradable a él. Que a través de la renovación de nuestra mente, su Espíritu Santo vuelva a fluir por todo nuestro ser, trayendo y acercando su Reino Celestial a nuestras vidas y familias. No vivamos ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, cambiemos nuestra pasada manera de pensar, para que así cambie nuestra manera de vivir, y lleguemos a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es Bueno. Lo que le es Grato. Lo que es Perfecto.
Si conseguimos cambiar la pasada manera de pensar y actuar, aquellas que nunca nos dieron resultados, que nunca nos condujeron a nada bueno, lograremos por fin encontrar el verdadero propósito para nuestras vidas. Lograremos entender que cada uno de nosotros fue creado para el bien común de toda la humanidad. Que tendremos dones y talentos desperdiciados, hasta que nos demos cuenta, que somos parte vital de toda la creación, del plan divino de Dios, que no solo es comida, ni bebida, ni trabajar y estudiar, sino también, la plenitud del Amor, Justicia, Paz y Alegría en nuestros corazones, llenos del Poder del Espíritu Santo.
Que será mejor? Estar rodeados de penas, dificultades. Angustias acerca del pasado, presente y futuro. Llenos de inconformidades. Tribulaciones, luchas y más pruebas. Depresiones, soledad, celos, temores, manipulados, engañados. Alejados de la vida de Dios, de su plan perfecto para nosotros. O llenos del Poder del Espíritu Santo.
Hagamos un esfuerzo diario por cambiar lo incorrecto, hasta que se vuelva un h?bito en nuestras vidas: Amémonos como hermanos en Cristo, como hijos de Dios, respetándonos mutuamente, siendo sinceros y esforzados en ayudarnos unos a otros. Diligentes con todos nuestros asuntos, no perezosos. Aborreciendo lo malo y apegándonos a lo bueno.
Así viviremos siempre alegres, por la esperanza que ahora tenemos del Amor, Justicia, Paz, Alegría, Gracia y Misericordia de Dios sobre nuestra vidas, para soportar con valor los sufrimientos; No dejando nunca de orar. Sirviendo al Señor con un corazón ferviente en su propósito Universal. Bendiciendo y no maldiciendo a quienes nos persiguen. Alegrándonos con los que est?n alegres y llorando con los que lloran. Vivamos en armonía unos con otros. No siendo orgullosos, sino, poniéndonos al mismo nivel de los humildes. No presumamos de sabios.
No paguemos a nadie mal por mal. Procuremos hacer lo bueno delante de todos, hasta donde dependa de nosotros. Hagamos cuanto podamos por vivir en paz con todos. Queridos hermanos, no tomen venganza ustedes mismos, sino, dejen que Dios sea quien castigue; porque la Escritura dice: "A mí me corresponde hacer justicia; yo pagaré, dice el Señor." Y también: "Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; así harás que le arda la cara de vergüenza?.
Si cambiamos nuestras problemáticas y amargas actitudes del pasado, ya no te dejaras vencer por el mal. Por el contrario, vencerás con el bien el mal, porque tendrás la Protección Divina. Ya no imitaras tus pasadas costumbres para sobresalir haciendo lo malo, sino que sobresaldrás por hacer el bien. Y Cuando te sientas débil por las tentaciones y dificultades dirás: !Fuerte Soy! porque el Espíritu Santo de Dios está conmigo.

Los Verdaderos Milagros

Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque: un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás de ellos y escuchando la conversacion, iba un joven estudiante alumno del sabio.

Poderoso: "me han dicho en el pueblo que eres una persona muy poderosa, inclusive puedes hacer milagros".
Sabio: "soy una persona vieja y cansada... ?como crees que yo podría hacer milagros?".
Poderoso: "pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los ciegos y vuelves cuerdos a los locos..... esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso".
Sabio: "¿te referías a eso?, tu lo has dicho, esos milagros solo los puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo; esos milagros los hace Dios, yo solo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el ciego, todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo".
Poderoso: "yo quiero tener la misma fe para poder realizar los milagros que tu haces..... muestrame un milagro para poder creer en tu Dios".
Sabio: "Esta mañana ¿volvio a salir el sol?".
Poderoso: "si, claro que si!!".
Sabio: "pues ahí tienes un milagro..... el milagro de la luz".
Poderoso: "No, yo quiero ver un VERDADERO milagro, oculta el sol, saca agua de una piedra.... mira hay un conejo herido junto a la vereda, tócalo y sana sus heridas".
Sabio: "¿quieres un verdadero milagro?, ¿no es verdad que tu esposa acaba de dar a luz hace algunos días?".
Poderoso: "si!!, fue varón y es mi primogénito".
Sabio: "ahí tienes el segundo milagro.... el milagro de la vida".
Poderoso: "sabio, tu no me entiendes, quiero ver un verdadero milagro..."
Sabio: "¿acaso no estamos en época de cosecha?, ¿no hay trigo y sorgo donde hace unos meses solo había tierra?".
Poderoso: "si, igual que todos los años".
Sabio: "pues ahí tienes el tercer milagro...."
Poderoso: "creo que no me he explicado, lo que yo quiero...." (el sabio lo interrumpe)
Sabio: "te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por ti.... si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, yo he hecho todo lo que podía hacer". Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiro muy desilusionado por no haber encontrado lo que buscaba. El sabio y su alumno se quedaron parados en la vereda; cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la orilla de la vereda, tomo al conejo, soplo sobre el y sus heridas quedaron curadas; el joven estaba algo desconcertado.
Joven: "maestro: te he visto hacer milagros como este casi todos los días, ¿por que te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿por que lo haces ahora que no puede verlo?".
Sabio: "lo que el buscaba no era un milagro, era un espectáculo. Le mostré 3 milagros y no pudo verlos.... para ser rey primero hay que ser príncipe, para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te muestran día a día. El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día emprenderás que no necesitas mas milagros que los que Dios te da todos los días sin que tu se los hayas pedido".
Cuando estamos en problemas siempre pedimos ayuda a Dios y eso esta bien porque no hay nadie que pueda ayudarnos mas que El, pero pídele la cordura para pensar claramente, la paciencia necesaria para mantenerte tranquilo y actuar bien, la fortaleza necesaria para afrontar los retos y la fe suficiente para seguirlo amando sin importar lo que pase.... Pídele esos milagros, no le pidas simplemente que resuelva tus problemas solo porque te da miedo afrontarlos por ti mismo.....

¿Como pudiste…?

Cuando era cachorra, te hacia reír con mis gracias, mis travesuras y te llenaba de alegría.
Me decías que era tu bebe y a pesar de algunos zapatos masticados y algunas almohadas desechas jugando juntos, me convertí en tu mejor amiga. Cuando me portaba “mal” agitando tu dedo cerca de mi carita me preguntabas ¿Cómo Pudiste? Pero de inmediato sonreías, me ponías de panza y me rodabas en el suelo y me acariciabas.

Mi entrenamiento para ser limpia tardo un poquito más de la esperado porque siempre estabas ocupado, pero juntos trabajamos y lo conseguimos. Recuerdo aquella noche que olfateándote en la cama, escuchando tus confidencias y sueños secretos, pensé que no podría existir nada más hermoso y perfecto que mi vida a tu lado, dábamos largas caminatas, corríamos en el parque, paseábamos en el coche y nos deteníamos para tomar un helado del cual sólo me tocaba el cono, porque me convencías que el helado no era “bueno” para los perros; luego tomaba largas siestas en el sol esperando tu regreso a casa al final del día.

Poco a poco empezaste a pasar más tiempo en el trabajo construyendo tu carrera y aún más tiempo buscando un apareja humana. Te esperaba pacientemente, te consolaba en tus tristezas y desilusiones y era una explosión de alegría cuando volvías a casa; y cuando te enamoraste de ella me sentí igual de feliz, ahora es tu esposa, pero, no es una “amante de los animales”, sin embargo, le di la bienvenida a nuestra casa, trate de mostrarle afecto y siempre la obedecí, después llegaron los bebes humanos y compartí tu emoción.

Me fascinaba su piel rosada, como olían y deseaba también brindarles mi amor maternal, sólo que tú y ella temían que yo los pudiera lastimar… Por lo que pasaba la mayor parte del tiempo alejada… en una jaula.

¡Cuánto deseaba amarlos!

Cuando empezaron a crecer me convertí en su amiga. Se colgaban y jalaban mi pelaje, se montaban en mí, me picaban los ojos con sus deditos y hasta me daban besos en la nariz.

Ahora se te presento la oportunidad de una nueva carrera en otra ciudad y tú y ellos se mudarán a otro apartamento en donde no permiten mascotas. Tomaste la decisión correcta para tu familia. Aunque hubo un tiempo en que yo era tu única familia.

Me emocioné y me sentí feliz por el paseo en coche contigo, hacía mucho tiempo no lo repetíamos hasta que llegamos al asilo de animales. Olía a perros y gatos, a miedo y desesperanza. Llenaste unos papeles que te entregaron y dijiste: “Sé que le encontraran una buena casa”.

Ellos sonrieron tristemente y me miraron con pena, conocían la realidad a la que se enfrentaba una perra adulta, aun “cuando tengas papeles”. Tuviste que arrancar los dedos de tu hijo para que soltara mi collar al tiempo que gritaba “no papá, ¡NO por favor no dejes que se lleven a mi perrita!” Y yo me preocupe por él, y por las lecciones que le habías enseñado acerca de la amistad y la lealtad, acerca del amor y la responsabilidad, acerca del respeto a toda expresión de vida.
Me tocaste apenas la cabeza y evitaste mi mirada. Tenías una fecha límite que cumplir y ahora, yo también tenía una. Cuando te alejaste, las dos amables personas comentaron que probablemente tú sabias del cambio hacia muchos meses y no hiciste ningún intento por encontrarme un buen hogar. Movieron tristemente la cabeza y se preguntaron ¿Cómo Pudiste?

Aquí en el asilo nos entienden hasta donde les es posible. Desde luego que nos alimentan, pero yo perdí el apetito hace muchos días. Al principio cuando alguien pasaba cerca de mi jaula, corría al frente esperando que fueras tú, que habías cambiado de idea, y que todo esto era sólo una pesadilla, o bien, esperaba que, tal vez alguien se compadeciera y me salvara.

Cuando me di cuenta que no podía competir con la alegría con la que llamaban la atención los cachorritos felices, ignorantes de su propio destino, me retraje a una esquina lejana y espere.

Escuche sus pasos cuando aquella persona vino hacia mí al final del día y recorrí el pasillo junto a ella hacia un cuarto separado.

Un cuarto tranquilo y silencioso. Me puso sobre la mesa, froto mis orejas y me dijo que no me preocupara. Mi corazón latió presintiendo lo que iba a ocurrir, pero al mismo tiempo tuve una sensación de alivio. A la “prisionera de amor” se le habían acabado los días.

Gentilmente coloco un torniquete en mi pata al mismo tiempo que una lágrima corría por sus mejillas.

Lamí su mano de la misma forma que solía hacerlo cuando trataba de consolarte a ti hace muchos años.

Con mucho cuidado deslizo la aguja en mi vena. Cuando sentí el piquete y el frio liquido recorriendo mi cuerpo, me recosté somnolienta, mire a sus ojos generosos y murmuré ¿Cómo Pudiste?

Tal vez porque entendió mi lenguaje de perro, dijo ¡Lo siento mucho!

Me abrazo y nerviosamente explico que su trabajo era asegurarse que yo fuera a una mejor lugar, un lugar en donde ya no pudiera ser ignorada, agredida ni abandonada, ni tendría que luchar por mí misma, un lugar de amor y luz, tan diferente de este mundo.

Y con el último aliento de energía traté de dirigirme a ella con un ligero movimiento en mi cola para decirle que mi ¿Cómo Pudiste? no iba dirigido a ella, iba dirigido a ti, “Mi querido Amo”.

Los sabios y el rey

Un Rey soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Sabio para que interpretase su sueño.

¡Qué desgracia mi Señor!  exclamó el Sabio, Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de vuestra Majestad.
¡Qué insolencia! , gritó el Rey enfurecido, ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen otros Sabio y le contó lo que había soñado. Este, después de escuchar al Rey con atención, le dijo:
¡Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobrevivirás a todos vuestros parientes.
Se iluminó el semblante del Rey con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro.
Cuando el Sabio salía del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:La interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que la del primer Sabio. No entiendo porque al primero le castiga con cien latigazos y a ti te premia con cien monedas de oro.
Recuerda bien amigo mío , respondió el Sabio que todo depende de la forma en que se didar...uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender a comunicarse.
De la comunicación depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, más la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.
La forma de decir las cosas puede cambiar el ánimo y disposición de quienes nos escuchan.

La paternidad es la mejor imagen del amor de Dios por el hombre

Acabo de ser abuelo, abuelo neonato. Y había olvidado lo que era un bebé, hijo de mi hijo. Bueno, de mi hija, en este caso.

Mi análisis es claro, casi rotundo. Un bebé es un marranazo tremendo, cuya principal diversión consiste en orinar y defecar, a la menor oportunidad, sobre sus prójimos, es decir, sobre todo aquel que se sitúe en sus proximidades.
Como decían mis profes, los hermanos maristas -qué cacao mental tenían, los pobres, allá por los años setenta- el bebé no es egoísta sino egocentrista, lo cual, a un adolescente, como yo era en el momento de autos, le recordaba las sutiles diferencias que intentaban inculcarnos, con poco éxito, entre erotismo y pornografía y que a mí tanto me costaba desentrañar.
Lo dicho, mi nieto es un guarrazo pendiente de que los demás, especialmente sus padres, trabajen y velen por él, no él por nadie. Es un egoísta de tomo y lomo y así debe ser.
Ahora bien, mi nieto, dos semanas de vida fuera del seno materno, no capta los sonidos correctamente, no ve, no razona, jamás escribiría un editorial de El Mundo (espero que tampoco lo haga de adulto) pero, eso sí, capta el cariño a la perfección, lo busca y anhela. Es, como todos los bebés, un mimoso de mucho cuidado.
Ojo, mi nieto, y el resto de recién nacidos, no dan cariño pero lo inducen. Cuando uno contempla un recién nacido comprende la barbaridad del aborto (¿cómo puede matar a su propio hijo?) y comprende por qué a hombres recios, bien templados, y a mujeres de entereza colosal, se les cae la baba por ambas comisuras.
Mi nieto no da cariño, pero lo induce. Por eso digo que la paternidad es lo más parecido al amor de Dios por el hombre. El primero no necesita para nada al segundo pero el hombre puede inducir, con su fragilidad, el amor de Dios. Amor que le llevó a la cruz.
Como mi nieto, Cristo sólo busca que el hombre acepte su cariño. Y mi nieto acepta el cariño de sus padres sin hacerse de rogar. Aunque luego orine sobre sus amantes progenitores con gran entusiasmo. Y sobre su abuelo, el muy bandido.
Hispanidad

La rutina

Estoy cansada de trabajar y ver todos los días las mismas personas en mi camino; pasar horas trabajando.
Llego a casa y mi marido siempre del mismo modo, con la misma actitud, la misma comida para la cena. Entro al baño y en seguida el comienza a reclamar.
Quiero descansar y ver mi novela, pero mis hijos no me dejan, porque quieren jugar conmigo y conversar. No entienden que estoy cansada.
Mis padres también me irritan algunas veces. Y entre el trabajo, marido, hijos, padres y el cuidado de la casa, ellos me vuelven loca. “Quiero Paz”.
La única cosa buena es dormir. Al cerrar mis ojos siento un gran alivio, me olvido de todo y de todos.
Al dormir…
-Hola, te vine a ayudar.
“¿Quién eres? ¿Cómo entraste?”
-Soy un Siervo de Dios. Él dice que escuchó tus quejas y que tienes la razón, que ya es tiempo de que descanses.
“Eso no es posible, para eso yo debo estar…”
-Correcto, lo estás. Ya no te preocuparás más por ver siempre la misma gente, ni aguantar a tu marido con sus reclamos y su actitud, ni tus hijos que te irritan, ni tendrás que escuchar los consejos de tus padres y ya no tendrás una casa que cuidar.
“Pero… y entonces… ¿Qué pasará con todos? ¿Con mi trabajo? ¿Mi casa?”
-No te preocupes. En tu trabajo ya cuentan con otra persona y está muy feliz pues pasó meses sin empleo.
“¿Y mi marido, mis hijos?
-A tu marido se le dio una buena mujer que lo quiere bien. Lo respeta y lo admira por sus cualidades. Acepta sus virtudes y sus defectos y todos sus reclamos. Además, ella se preocupa por tus hijos como si fuesen de ella. De verdad, tiene una devoción muy grande ya que es estéril. Por más cansada que llega del trabajo, dedica tiempo para jugar con ellos y para hacer feliz a su marido. Todos están muy felices.
“Pero ¡yo no quiero eso!”
-Lo siento mucho… la decisión ya fue tomada.
“Entonces… Eso significa que… ¿jamás volveré a besar el rostro de mis hijos, ni decirles ¡cuánto los amo! Y a mi marido, mostrarle cuan importante es en mi vida… Ni darle un abrazo a mis padres? No, no quiero morir… ¡¡quiero vivir!! Envejecer junto a mi marido, hacer ese viaje que hace mucho tiempo planeamos, vestirme con aquella ropa que compré hace más de 1 año, llevar a mis hijos al paseo que siempre prometí. ¡Nooh! Por favor… No quiero morir todavía…”
-Pero, era lo que tú querías… Descansar, ¿qué no? Ahora ya tienes tu descanso eterno, duerme para siempre.
“No, no quiero, por favor, Dios mío”
– ¿Qué pasa amor? ¡Despierta! Estas teniendo una pesadilla.Le dice el marido a la mujer, quien contesta:
“Si, eso es. ¡Gracias a Dios que es una pesadilla!”
La mujer mira fijamente el rostro preocupado de su marido y agrega:
“No mi amor…. no tuve una pesadilla, tuve un encuentro con Dios, que nos adora, y que acaba de darme una nueva oportunidad.”

Una huella en nuestro corazón

Un muchacho vivía solo con su padre, ambos tenían una relación extraordinaria y muy especial.
El joven pertenecía al equipo de futbol americano de su colegio, usualmente no tenía la oportunidad de jugar, bueno casi nunca, sin embargo su padre permanecía siempre en las gradas haciéndole compañía.
El joven era el más bajo de la clase cuando empezó la secundaria e insistía en participar en el equipo de futbol del colegio, su padre siempre le daba orientación y le explicaba claramente que “él no tenía que jugar futbol si no lo deseaba en realidad”… ¡Pero el joven amaba el futbol, no faltaba a una práctica ni a un juego!, estaba decidido en dar lo mejor de sí, se sentía ¡Felizmente comprometido! Durante su vida en secundaria, lo recordaron como el “calentador de banco”, debido a que siempre permanecía sentado… ¡Su padre con espíritu de luchador, siempre estaba en las gradas, dándole compañía, palabras de aliento y el mejor apoyo que hijo alguno podría esperar!

Cuando comenzó la Universidad, intento entrar al equipo de futbol, todos estaban seguros que no lo lograría, pero a todos venció, entrando al equipo. El entrenador le dio la noticia, admitiendo que lo había aceptado además por como el demostraba entregar su corazón y su alma en cada una de las prácticas y al mismo tiempo les daba a los demás miembros del equipo el entusiasmo perfecto. 
La noticia lleno por completo su corazón, corrió al teléfono más cercano y llamo a su padre, quien compartió con él la emoción. Le enviaba en todas las temporadas todas las entradas para que asistiera a los juegos de la Universidad. El joven atleta era muy persistente, nunca falto a una práctica ni a un juego durante los 4 años de la Universidad, y… ¡Nunca tuvo el chance de participar en algún juego! 
Era el final de la temporada y justo unos minutos antes de que comenzara el primer juego de las eliminatorias, el entrenador le entregó un telegrama. El joven lo tomo y luego de leerlo murió en el silencio… trago muy fuerte y temblando le dijo al entrenador; “Mi padre murió esta mañana, ¿No hay problema de que falte al juego hoy?”. El entrenador le abrazo y le dijo “Tama el resto de la semana libre, hijo. Y no se te ocurra venir el sábado”.

Llego el sábado, y el juego no estaba muy bien, en el tercer cuarto, cuando el equipo tenía 10 puntos de desventaja, el joven entro al vestidor y calladamente se colocó el uniforme y corrió hacia donde estaba el entrenador y su equipo, quienes estaban impresionados de ver a su ¡Luchador compañero de regreso!

“Entrenador por favor… permítame jugar… yo tengo que jugar hoy” imploró el joven. El entrenador pretendió no escucharle, de ninguna manera él podía permitir que su peor jugador entrara en el cierre de las eliminatorias. Pero el joven insistió tanto, que finalmente el entrenador, el equipo y el público, no podían creer lo que estaban viendo. El pequeño desconocido, que nunca había participado en un juego, estaba haciendo todo perfectamente brillante, nadie podía detenerlo en el campo, corría fácilmente como toda una estrella. 
Su equipo comenzó a ganar, hasta que empato el juego. En los segundos de cierre el muchacho intercepto un pase y corrió todo el campo hasta ganar con un touchdown. Las personas que estaban en las gradas gritaban emocionadas, y su equipo lo llevo cargando por todo el campo. Finalmente cuando todo termino, el entrenador noto que el joven sentado calladamente y solo es una esquina, se acercó y le dijo: ¡Muchacho no puedo creerlo, estuviste fantástico! ¿Dime como lo lograste? El joven miro al entrenador y le dijo: “Usted sabe que mi padre murió… pero ¿Sabía que mi padre era ciego?”. 
El joven hizo una pausa y trato de sonreír… “Mi padre asistió a todos mis juegos, pero hoy era la primera vez que él podía verme jugar… y yo quise mostrarle que si podía hacerlo”…
¡Así que recuerda…!
Siempre existe alguien que:
Está muy orgulloso de ti, piensa en ti, le importas tú, te extraña, quiere hablarte, quisiera estar a tu lado, espera que no estés en problemas, está agradecido por el apoyo que le has brindado, quisiera sujetar tu mano, espera que todas tus cosas resulten bien, quiere que te encuentre feliz, desea que lo busques, quiere darte un regalo, quiere abrazarte, piensa que tú eres un regalo, admira tu fortaleza, no puede vivir un minuto más sin verte, te ama por quien eres, te considera un tesoro, aprecia que seas su amigo, desea conocerte más, desea que sepas que siempre estarás dispuesto a escucharte, quiere escuchar que lo quieres, desea compartir contigo sus sueños, vive por ti, necesita tu apoyo, necesita que le creas, confía en ti, simplemente escucha una canción y te recuerda, alguien necesita que le sigas que sientes todo esto por el o ella…

“Muchas personas salen y entran de nuestras vidas, pero solo los amigos verdaderos son los que dejan huellas en nuestros corazones”.

Caminando con fé

Una chica fue a una fiesta y al final se quedó un poco más de lo que había planeado y tuvo que caminar sola de vuelta a su casa.
No tenía miedo porque era una ciudad pequeña y sólo vivía a algunas cuadras del lugar de la fiesta.
Mientras caminaba bajo los altos árboles, Diana pidió a Dios que la guardara de todo daño y peligro.
Cuando llegó a un callejón, que le hacía ahorrar tiempo para llegar a su casa, decidió tomar el camino más corto.
A mitad del camino, notó a un hombre de pie al final del callejón, como si la estuviera esperando.
Ella se sintió intranquila y comenzó a orar, pidiendo a Dios que la protegiera.
Un sentimiento de seguridad y tranquilidad la envolvió, ella sintió como si alguien caminara con ella.
Cuando llegó al final del callejón, pasó por un lado del hombre y pronto llegó segura a su casa.
Al día siguiente, leyó en el diario que una chica había sido violada en el mismo callejón, tan solo 20 minutos después de que ella había pasado por ahí. Conmocionada por la tragedia, y sabiendo que pudo haber sido ella, comenzó a llorar.
Dándole gracias a Dios por su ayuda y su seguridad, y para ayudar a la joven víctima, decidió ir a la estación de policía.
Ella sentía que podía reconocer al hombre, así que les contó su historia.
La policía le pregunto si estaría dispuesta a mirar a los hombres sospechosos y si podría identificar al hombre.
Ella accedió inmediatamente y señaló al hombre que había visto la noche anterior en el callejón.
Cuando al hombre se le dijo que había sido identificado, se rompió ante la presión
El oficial le agradeció a Diana su valor y le preguntó si podían hacer algo por ella.
Ella pidió que si le podría hacer una pregunta al hombre. Diana tenía curiosidad por saber porque el hombre no la había atacado a ella.
Cuando el policía le preguntó al hombre, el respondió: “Porque ella no iba sola, venía con dos hombres altos, uno a cada lado de ella”

Dios, nunca te abandona

Carta de Dios a la mujer

Querida hija:
Hoy quiero agradecerte tu ser mujer, recordarte lo importante que eres a mis ojos. Como barro suave que eres entre mis manos, yo, tu alfarero, te modelé a mi imagen, puse en ti todo mi amor, te colmé de dones y capacidades.
Creé tus ojos y los bendije con el sentido de la vista; los hice lugar de admiración, ternura, disculpa. Los hice transmisores de amor, alegría y serenidad.

Hice tus pies y los bendije con el don de la movilidad, para que fuesen cercanía, servicio, disponibilidad. Les di la capacidad de detenerse junto a los que te necesitan, de recorrer caminos de libertad.

Modelé tus manos y las bendije con el sentido del tacto, convirtiéndolas así en acogida, ofrecimiento, sanación y ayuda, para que ellas, a su vez, bendigan y moldeen nuevas vidas.

Creé tus tímpanos y los bendije con el sentido del oído. Los hice receptivos, atentos, comprensivos, para poder escucharme en lo pequeño, en lo sencillo, en lo invisible.

Formé tu boca y la bendije con el sentido del gusto, y fue lugar de canción, de aliento, de ánimo, de perdón, y pudo comunicar palabras de vida, de paz, de verdad.
Moldeé tu corazón y lo bendije con el don del amor. En él sembré mi compasión; mi misericordia y mi bondad, para que en ti diera el fruto del amor gratuito e incondicional. Y lo más importante: lo elegí como mi cálido hogar.
Derramé sobre todo tu ser de mujer mi Espíritu, que ilumina tu camino y acompaña todos tus gestos, tus palabras, tus decisiones, porque para mi gloria te creé, te plasmé y te hice”.
Tú, mujer, eres la bendición que Yo, tu Dios, quiero derramar sobre el mundo, porque tú eres la alegría de la vida, la sonrisa de la naturaleza, el calor del hogar, la intuición del saber, la compañía de la ternura, la belleza del ser. Estás presente en todo sin ser vista; en tu vientre se engendra el regalo de la vida, ese milagro de amor que toma cuerpo dentro de ti: tú, mujer, eres continuadoras de mi obra.
No te sientas sola, porque Yo estoy contigo en la danza de la vida, en esta danza cuyo ritmo marca el amor infinito que siento por ti. Eres preciosa a mis ojos. Nunca olvides que te amo.