Los participantes en la protesta portaban pancartas en las que se veían fotos de lugares sagrados mayormente de Siria, dañados a causa de distintos ataques.
Asimismo, en una carta dirigida al primer ministro indio, Manmohan Singh, han exigido al Gobierno que tome medidas al respecto frente a la comunidad internacional.
Según lo mencionado en el mensaje, dañar los lugares históricos y sagrados en Siria no solo ha herido el sentimiento religioso de los musulmanes, sino ha socavado la paz y la amistad entre distintas religiones.
Copias de tal carta han sido enviadas al ministro del Interior indio, Sushil Kumar Shinde, y al ministro indio de Asuntos Exteriores, Salman Jurshid.