Este lunes, Ban Ki-moon, el secretario general de la organización, recibió el informe de los expertos que investigaron el uso de armamento químico en Siria, y lo presentó ante la asamblea del Consejo de Seguridad. Según este informe, los expertos no lograron hallar las propias ojivas que supuestamente contenían el venenoso gas sarín. No obstante, en un fragmento del motor de uno de los misiles fueron encontradas marcas con letras del alfabeto cirílico.